Las venas varicosas y arañas vasculares son una condición extremadamente común que afecta a más del 50% de los adultos, más significativamente a las mujeres.

Algunos hombres y las mujeres en mayor medida pueden parecer este tipo de afectación que no solo significa un problema estético, sino que constituye una alteración significativa sobre la salud. Si bien es un trastorno bastante frecuente, conviene tener clara la posibilidad de la prevención como primera medida de tratamiento.

Para ello, lo primero es diferenciar las arañas vasculares de las varices porque, aunque atienden a razones similares, no son lo mismo.

Las venas varicosas son venas abultadas, a veces azuladas debajo de la superficie de la piel que generalmente se desarrollan en las piernas.

Las arañas vasculares son venas más pequeñas, rojas, púrpuras y azules que también se retuercen y giran, que generalmente se presentan en las piernas o la cara y a menudo son un flujo en el efecto de las venas varicosas.

piernas pesadas

Por qué aparecen las venas varicosas o las arañas vasculares

A través de las venas, la sangre desoxigenada circula de regreso al corazón. Las venas tienen una serie de válvulas unidireccionales para evitar que la sangre fluya hacia atrás. Sin embargo, puede ocurrir que estas válvulas fallen, lo que causa que la presión en las venas aumente y dé como resultado las venas varicosas.

A veces, la presión anormalmente alta en las venas varicosas puede extrapolarse a los pequeños vasos sanguíneos en la capa de la piel, haciendo que se extiendan como ramas de árboles o telas de araña, que es donde las «arañas vasculares» obtienen su nombre. También se les llama capilares rotos o venas de hilo.

Diferencias entre las arañas vasculares y las varices

Desde el concepto de varices y arañas vasculares es desde donde es más sencillo conocer la diferencia entre ambas afecciones.

Una variz, o vena varicosa, es una vena ubicada superficialmente que sufre una dilatación anormal de forma permanente que no cumple la función de retorno sanguíneo al corazón. Entre estas venas superficiales anómalas encontramos dos tipos de tamaños muy diferenciados:

Las venas muy pequeñas, de un tamaño inferior a los 2mm de diámetro, son conocidas técnicamente como telangiectasias. Estas pequeñas venas son las denominadas arañas vasculares o “capilares”.

Las venas de diámetro comprendido entre los 2 y los 4mm reciben el nombre de reticulares, mientras que las de más de 4mm de diámetro son las consideradas tronculares o varices colaterales.

Es decir, a la vista del tamaño es que se conoce la diferencia. Las venas de retorno anómalo de mayor tamaño son las denominadas varices, mientras que las pequeñas venas más finas son las conocidas como arañas vasculares.

¿Es posible tratar la aparición de varices y arañas vasculares?

Aunque la intervención de varices constituye una práctica común, no siempre es posible su tratamiento en la clínica médico-estética. Esto es porque los profesionales de esta rama realizan un abordaje de la patología venosa desde el prisma meramente estético.

Señalábamos el funcionamiento anormal de la vena en su función vehicular de retorno sanguíneo. En tanto que existe una alteración de reflujo y la sangre tienda a estancarse, puede darse una reproducción reiterada en la formación de telangiectasias en sistemas venosos profundos, lo que convertirá la intervención en un fracaso.

Ante esta posibilidad, conviene aclarar la existencia o no de una insuficiencia venosa y el posible tratamiento a manos de un especialista en cirugía vascular. El modo de hacerlo es a través de un estudio médico de la anatomía del sistema venoso basado en una ecografía Doppler.

No obstante, este tipo de estudio también puede realizarse por parte de un profesional médico estético que esté cualificado en la realización de ecografías a nivel vascular.

Tratamientos de eliminación de venas varicosas y las arañas vasculares.

Ante el supuesto de una insuficiencia venosa, el tratamiento de las varices de mayor consideración puede requerir de una intervención quirúrgica que será el cirujano quien deba valorar.

A nivel médico-estético, sin embargo, es posible el tratamiento de arañas vasculares y venas reticulares que no presenten ese perfil de gravedad y complicación. Mediante tratamientos no invasivos que no requieren de aplicación de anestesia se consiguen resultados muy prometedores.

Escleroterapia para la eliminación de varices

El tratamiento más habitual para la eliminación de varices y arañas vasculares es la escleroterapia, aplicable en los vasos venosos más pequeños localizados en las extremidades inferiores.

La intervención es un proceso en el que se inyecta un agente esclerosante en formato líquido o en espuma en el interior de la vena, causando un efecto localizado en el endotelio, el recubrimiento interno de la vena.

Mediante esta acción se provoca un efecto de engrosamiento de la vena, la inflamación de la zona, fibrosis y la cicatrización de la misma, consiguiendo que la sangre deje de fluir y el conducto no presente ese aspecto rojizo o púrpura.

El uso del agente esclerosante líquido o el formato en espuma atiende a criterios de tamaño. De forma habitual, se realiza una inyección de espuma en varices que superen los 4 mm de diámetro, ya que se ha demostrado una mejor efectividad en muchas de ellas, mientras que el líquido es suficiente para el tratamiento de las telangiectasias más simples.

Tras el tratamiento, no solo se produce una mejora estética de las venas de menor tamaño, sino que se consigue la mejora de la sintomatología asociada a esta patología: dolor en las zonas de las extremidades donde se localiza la variz, sensación de pesadez o calambres en las piernas.

Láser para la eliminación de arañas vasculares

Si bien el tratamiento con escleroterapia acostumbra a ser suficiente para acometer con éxito la eliminación de varices a nivel estético, es posible requerir el tratamiento con láser para arañas vasculares, ya que constituye una medida más eficaz para los capilares localizados por encima de la zona de la cintura, como las localizadas en la cara.

arañas vasculares

Sesiones para la eliminación de varices

El tratamiento para la eliminación de varices no está contemplado a nivel cuantitativo, sino que viene limitado por la dosis requerida. Es decir, no hay un límite de varices que se puedan tratar durante la intervención, sino que lo que no se debe superar es el límite indicado de producto esclerosante durante la misma.

La cantidad de líquido esclerosante o espuma que se procede a inyectar dependerá, en todo caso, del calibre y características de la vena.

De igual manera, no hay un número determinado de sesiones contemplado de forma genérica, ya que el tratamiento de eliminación de varices y arañas vasculares es totalmente personalizado.

De forma orientativa, podría indicarse que suele ser suficiente la realización de entre 2 y 6 sesiones para conseguir una mejoría estética.

Pese a la inocuidad del tratamiento conviene ser precavidos ante posibles contraindicaciones o patologías. Es conveniente consultar con el cirujano vascular o el médico especialista de existir un tratamiento con anticoagulantes o antiagregantes.

Además, conviene evitar este tipo de intervenciones médico-estéticas durante el embarazo e incluso en la lactancia.

Post-sesión, tratamiento y efectos secundarios

Las intervenciones que requieren de la aplicación de una inyección suelen provocar la aparición de un ligero hematoma, y más aún al tratarse de una vena. Además de este leve efecto secundario, puede existir la aparición de un enrojecimiento de la zona e incluso picor o escozor.

Cualquiera de estos síntomas son sencillos de tratar y su desaparición cursa en un leve lapso de tiempo. En pocas horas o días, estos efectos secundarios desaparecerán.

Además de estos pequeños inconvenientes, puede darse una reacción alérgica a la exposición al agente esclerosante y, en supuestos mucho menos frecuentes y raros, una trombosis.

La aplicación del tratamiento por parte de personal no experimentado puede producir que el líquido o la espuma se extravasen y causen ulceración por necrosis en el tejido de la zona.

Recomendaciones post-sesión

Si bien la actividad física y el ejercicio deportivo no están recomendados en las primeras 24 horas tras el tratamiento, se puede volver a la vida normal después de la sesión de eliminación de varices o arañas vasculares.

Como recomendaciones post-sesión se le indica a los pacientes la idoneidad de comprimir los puntos de inyección con el fin de evitar los hematomas, además de ser conveniente utilizar medias elásticas, evitar el sedentarismo, descansar las piernas en alto en el ámbito domiciliario y refrescarlas con agua fría en la ducha.

Asesoramiento especializado

Desde la Clínica Ana Herráiz recomendamos la consulta médica ante la aparición de sintomatología que pueda evidenciar problemas de varices o arañas vasculares.

Solicita una cita informativa si percibes alguno de estos síntomas:

  • Calor al tacto en las venas
  • Que están muy blandas o duelen
  • Aparición de úlceras o erupciones en la piel
  • Engrosamiento o cambio de color de la piel en la zona del tobillo y la pantorrilla
  • Sangrado de las arañas vasculares o las venas varicosas

Aprovéchate de los avances del sector médico estético en el tratamiento de varices y arañas vasculares y di adiós a un problema de la mano de los mejores especialistas en el sector.

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