Medicina Integrativa

La medicina convencional, se ha especializado a lo largo de los siglos en curar diferentes patologías, sobre todo de manera química y mecánica, obteniendo resultados excelentes.

Pero no debemos olvidar, que muchas otras terapias y formas de medicina se basan en prevenir y fortalecer el cuerpo para que enferme lo menos posible y sobre todo, averiguando qué provoca una enfermedad para curar el problema desde su raíz.

La medicina integrativa o medicina holística está orientada a la restitución de la salud desde un análisis global de las causas que generan una determinada patología mediante un modelo de asistencia que apuesta por la incorporación de suplementación nutricional que utiliza principios activos naturales en concentraciones terapéuticas.

La medicina integrativa considera los aspectos fisiológicos, psicológicos, nutricionales y sociales para proponer un enfoque global de la salud de cada persona.

Imagen Disbiosis intestinal

Un enfoque integral de la salud desde la perspectiva nutricional
Somos los que comemos

Medicina holística centrada en la nutrición antiinflamatoria

La medicina holística resalta la importancia de la nutrición a la hora de obtener múltiples mejoras en los pacientes gracias a planes nutricionales personalizados que se adaptan a las necesidades individuales del paciente.

La medicina tradicional se rige por el principio “Primum non nocere” (lo primero es no hacer daño), de forma que busca el alivio inmediato de la patología y la búsqueda de una causa fidedigna a través de pruebas y análisis.

Los tratamientos de medicina holística basados en terapia nutricional permiten enfocar alternativa y complementariamente el modo de tratar las enfermedades, prestando especial atención a las causas y su relación con el organismo y el estilo de vida del paciente.

Mediante la medicina integrativa se genera un mayor entendimiento de la salud y del cuerpo, aportando medidas preventivas y del mantenimiento armónico de la salud física y mental que permitan la respuesta adecuada del organismo.

Microbiota intestinal

La microbiota está definida científicamente como el conjunto de microorganismos (bacterias, virus, eucariotas y arqueas) presentes en un entorno concreto. Según ese entorno definido, la microbiota situada en la zona del tracto intestinal recibe el nombre de microbiota intestinal, conocida también con bajo la terminología de flora intestinal.

Los hábitos y rutinas alimenticias son especialmente relevantes y de notable incidencia sobre la microbiota intestinal. La ingesta de alimentos ricos en fibras y vegetales de aporte energético bajo permite un mantenimiento correcto de la diversidad de la microbiota intestinal y su adecuado funcionamiento.

Dieta y microbiota intestinal

La alimentación incide directamente en la alimentación de la comunidad de microorganismos vivos que componen la microbiota intestinal de cada persona. Es por esto que la microbiota intestinal explica a la perfección el dicho de que “somos lo que comemos”.

El desequilibrio producido entre las bacterias beneficiosas para el organismo y los agentes dañinos se conoce como disbiosis intestinal, lo que está relacionado con el desarrollo de determinadas enfermedades y la afirmación de que muchas patologías comienzan en el tracto digestivo.

Es por eso que la adquisición de hábitos alimenticios saludables apoyados por una dieta equilibrada y variada apoya significativamente la mejora de la microbiota intestinal sin una modificación sustancial de su composición, incidiendo positiva y directamente sobre la salud.

Alimentos para la flora intestinal

Un conjunto sano, variado y amplio de microorganismos en la microbiota intestinal es beneficioso para la salud; no tenerlo es peligroso.

La capacidad de resiliencia de la microbiota intestinal es significativa, pero no infinita. Hay factores que pueden causar un desbalance en las funciones y estructura de la microbiota intestinal que causan el desequilibrio o disbiosis intestinal.

Este desequilibrio predispone al organismo a una mayor permeabilidad epitelial y a la exposición de infecciones, lo que activa inmediatamente el sistema entérico e inmune local generando una respuesta patológica.

Tratamientos microbiota intestinal

La correcta identificación de las debilidades del microbioma de cada paciente permite la elaboración de un tratamiento específico que altere el ecosistema gástrico supliendo sus carencias y permitiendo su funcionamiento equilibrado.

La duración de los tratamientos basados en microbiota intestinal es más o menos duradera en el tiempo dependiendo del objetivo a conseguir y de la gravedad de las patologías del paciente.

La eficacia de los tratamientos de medicina integrativa dependen de la profesionalidad, experiencia y responsabilidad del especialista, por eso en Clínica Ana Herráiz ofrecemos a nuestros pacientes tratamientos totalmente personalizados realizados por médicos expertos en medicina holística que permitirán al paciente sentirse cómodo y seguro.

La aparición de diferentes enfermedades suele estar causada, en muchas ocasiones, por hábitos alimenticios y conductuales incorrectos que debilitan el sistema inmune.

La medicina integrativa en Madrid de la mano de nuestra clínica desarrolla tratamientos holísticos basados en programas nutricionales individualizados y ajustados a cada paciente para mantener su organismo desintoxicado y obtener un sistema inmune sano y fuerte.

En la Clínica Ana Herráiz nuestros pacientes juegan un papel activo en su atención médica mediante la toma compartida de decisiones. Llámanos para solicitar una cita de asesoramiento sobre los beneficios de nuestros tratamientos de microbiota intestinal.

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Ana Herraiz

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